sábado, 15 de noviembre de 2008

otoño

Buenisimas de nuevo, después del abandono hay que volver. Ha sido un mes intenso, lleno de reencuentros. Reencuentro con la vida y la muerte, con la danza, con el orden, con las buenas costumbres... el otoño siempre renueva. Da nuevos frutos y te apetece recogerlos. Te apetece volver a cultivar las cosas que te ayudaron el otoño pasado y otros otoños. Esta semana he vuelto a redireccionar mis intenciones, he vuelto a darle vida a la personita que esta dentro de mi y he vuelto a echar fuera a la personaza que me oscurece. Me he limpiado limpiando y ordenando. He pensado en como volver a sentirme clara y creo que he encontrado el camino. Ese efecto han tenido en mi las lluvias en los bosques que me han depurado. Ha sido un mes de naturaleza, de intensidad en el trabajo y de hablar con todos y con nadie. También ha sido la vuelta al baile, al son. Sentirte y escucharte, tan difícil a veces y tan enriquecedor siempre. Me veo capaz de llegar al invierno, ese difícil invierno lleno de recuerdos dificiles y de frío. Tendremos que enchufar la calefacción al máximo porque este sin ella sera difícil, pero haremos fuego si hace falta, compraremos jerseis de lana virgen y lloraremos ( que siempre limpia ). No me la quito de la cabeza, la vida sin ella es muy difícil, tan vacía. Pero este invierno pasará y llegará la primavera y el verano y otro otoño. Y ese otoño traerá más frutos y hará menos difícil el siguiente invierno. Así pasaremos, como todo lo que hemos ido pasando, con tiempo y amor.

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